jueves, 28 de agosto de 2008

Inquieta soledad acompañada que encarcela verdades en silencio, pionera absoluta de misterios vigilia tormentosa de mañanas. Arremetes con furia cuando duermo. No importan circunstancias, ni cansancios. Desmontas a pedazos los palacios y congelas cada uno de sus sueños. Recibo de tu ingrata compañía todo aquello que de mi desconozco. Mil sombras que batallan con los días.

No hay comentarios: